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¿Cuántas veces hemos escuchado esta expresión? A mal tiempo buena cara

Y es que de nada sirve atravesar una mala racha en nuestra vida con la peor de las actitudes, pues no haremos más que empeorar la situación actual que tenemos por delante. Sin embargo, si ante las vicisitudes de la vida lo que hacemos es centrarnos en tener pensamientos positivos por muy mala que sea la tormenta, de seguro lo sobrellevaremos mejor. No tiremos la toalla, si vale recurrir de nuevo a los refranes populares.

Sólo si afrontamos las adversidades con buena actitud podremos salir de ellas con la mejor de los aprendizajes recibidos, pues a nadie le resulta la vida un camino de pétalos de rosa, puesto que a todos se nos presentan espinas en dicho camino, será mejor aprender de ellos y continuar nuestro viaje.

Hoy descubriremos que esta famosa frase la citó Winston Churchill en una de sus visitas a Estados Unidos, puesto que se mostraba en todo momento muy optimista y de muy buen humor, a pesar de que la economía inglesa pasaba por una de las crisis mas fuertes de su Historia. A todos sorprendió esta actitud del líder británico, pues se encontraba al frente de una de las situaciones mas complejas para un mandatario: situémonos en la Segunda Guerra Mundial.

En un momento de su viaja, alguien le preguntó a qué se debía ese buen humor, dada la situación por la que pasaba el país. Entonces Winston contestó sabiamente: ‘Cuando las cosas van mal, hay que estar de mejor humor; ya que las desgracias huyen de quienes no las hacen caso.’

Estas sabias palabras de Winston Churchill, nos vienen a recordar la importancia de permanecer en actitud positiva ante los problemas, pues no hay otra forma para su pronta resolución.

Frases de Winston Churchill

Soy optimista. No parece muy útil ser otra cosa.

Las actitudes son más importantes que las aptitudes

Quien habla mal de mí a mis espaldas mi culo contempla.

El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse.

El éxito no es definitivo, el fracaso no es fatídico. Lo que cuenta es el valor para continuar.

Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema.

El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones.

Si el presente trata de juzgar el pasado, perderá el futuro.

Una buena conversación debe agotar el tema, no a los interlocutores.

Las críticas no serán agradables, pero son necesarias.

Frases de Winston Churchill

Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad.

Mejorar es cambiar; así que para ser perfecto hay que haber cambiado a menudo.

Valor es lo que se necesita para levantarse y hablar; pero también es lo que se requiere para sentarse y escuchar.

Cuanto más atrás puedas mirar, más adelante verás.

El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene; y de explicar después por qué fue que no ocurrió lo que el predijo.

Personalmente siempre estoy dispuesto a aprender, aunque no siempre me gusta que me den lecciones.

El problema de nuestra época consiste en que sus hombres no quieren ser útiles sino importantes.

Tras un recuento electoral, sólo importa quién es el ganador. Todos los demás son perdedores.

La salud es un estado transitorio entre dos épocas de enfermedad y que, además, no presagia nada bueno.

Frases de Winston Churchill

Nunca rendirse, nunca, nunca, nunca, nunca, en nada grande o pequeño, enorme o minúsculo, nunca rendirse salvo a las convicciones de honor y el buen sentido.

La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás.

La alternancia fecunda el suelo de la democracia.

El vicio inherente al capitalismo es el desigual reparto de bienes. La virtud inherente al socialismo es el equitativo reparto de miseria.

Vivid arduamente, no temáis nada y os sonreirá el triunfo.

La imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser. El humor los consuela de lo que son.

A menudo me he tenido que comer mis palabras y he descubierto que eran una dieta equilibrada.

La política es más peligrosa que la guerra, porque en la guerra sólo se muere una vez.

Con el espíritu sucede lo mismo que con el estómago: sólo puede confiársele aquello que pueda digerir.

La democracia es el peor sistema de gobierno diseñado por el hombre. Con excepción de todos los demás.

El diplomático es una persona que primero piensa dos veces y finalmente no dice nada.