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Lo que quiero entregar en esta serie de videos no está basado en conocimientos adquiridos a través de la lectura o enseñanzas de otros. Sí puede estar apoyado en algunos puntos por la experiencia vivida por parte de algunas personas que consiguieron ver la realidad de la vida, o en investigaciones que arrojan luz sobre el asunto, esto lo haré para poder transmitir mejor una idea, o para enriquecer un planteamiento, pero en su esencia, trataré de exponer lo aprendido a través de mi experiencia directa, pues es lo único que verdaderamente me vale, lo único real en mí. Del mismo modo, aconsejo no tomar mis palabras como la verdad, sino más bien, como una guía para que la puedan aplicar a su vida práctica. Pero antes de eso, hablaremos un poco sobre el término consciencia ¿Qué es esto de despertar la consciencia?.

La sociedad actual

Se sabe que el ser humano sólo usa un porcentaje muy pequeño de su capacidad cerebral, no obstante, podemos observar como la evolución intelectual / racional está claramente manifestada a través del progreso tecnológico que hemos vivido a lo largo de la historia. Eso sí, tal progreso sólo “beneficia” a una parte de los habitantes humanos del mundo, ya que, la mayor parte del planeta vive en la miseria o en situaciones precarias y eso sin contar como afecta este progreso tecnológico a nuestros hermanos, los animales y las plantas.

Pero centrémonos por un instante en ese porcentaje de personas que pueden disfrutar de una vida cada vez más cómoda, con elementos que les facilitan y organizan la vida. Si los observamos detenidamente, podemos evidenciar que dichas personas no están ausentes de sufrimiento, tal vez el sufrimiento se manifieste de forma distinta, pero en realidad, una multa de tráfico, una separación de la persona amada o un dolor de estómago, les hace sentir infelices, apáticos e incluso desgraciados. ¿Hay algo que podamos hacer realmente? no hablo de un curso de autoayuda, no estoy hablando de autoengaños, hablo de un cambio real y perpetuo que nos haga permanecer en nuestro centro de gravedad permanente y no sometidos a la ley del péndulo, (aclararemos esto en posteriores videos).

Testimonios en la historia

A lo largo de la historia, ha habido abundantes testimonios de personas que han logrado despertar la consciencia. A éstas personas, la mente vulgar le asignó diferentes calificativos para poder etiquetarlos y archivarlos en el registro más apropiado de su razonamiento lógico. Esto dependía del momento histórico donde se desenvolvían dichos iluminados: han sido catalogados como maestros espirituales, gurús, santos, chamanes, magos, alquimistas, e incluso dioses. Aunque todos estos calificativos sirven para tener una idea fantástica de ellos (entiéndase fantasía como percepción falsa de la realidad que solo existe en la mente de quien la imagina.) y la verdad es que cualquier definición mental que podamos tener sobre estos hombres verdaderos, sólo consigue alejarnos más de lo que en realidad son. A mi me gusta usar el término: personas completas. Porque realmente han conseguido completarse en todos sus planos (material, mental, emocional, espiritual), trascendiendo todo aquello que no les pertenece.

¿Qué ideas nos suelen llegar cuando pensamos en estos seres completos? estados inalcanzables, complejidad, austeridad, sacrificio, mártires, misterio, poderes, milagros, etc. Todos estos calificativos nos alejan de su esencia y desvirtúan la verdad a través de imágenes creadas, según las experiencias que están guardadas en nuestra memoria. Estos adjetivos pertenecen a la vieja consciencia, vamos a desglosarlos un poco más.

“Estados inalcanzables”: El estado de la consciencia despierta no es exclusiva para unos cuantos elegidos, si pero entonces, ¿por qué sigo creyendo que eso es así? porque lo entendemos intelectualmente, desde la superficie de la mente, pero aun no lo hemos podido ver, hacerlo verdad en nosotros mismos.

“Complejidad”: La complejidad viene desde la fragmentación del pensamiento. Este estado no depende de complejidad o sencillez, sino de ser, por eso está más allá de lo dual.

“Austeridad” “Sacrificio” “Mártir”: No se trata de reprimir como muchos piensan, ya que, los hábitos que nos perjudican desaparecen solos, conforme vamos despertando.

“Misterio”: Al igual que para un simio, un reloj resulta algo incomprensible, la gente que no está despierta aun, ve la iluminación a través del velo del misterio, pero en realidad se trata de un estado latente inherente al ser humano.

“Poderes”, “Milagros”: El desarrollo de facultades extrasensoriales, no es más que una consecuencia natural producida por el despertar del hombre, éstas facultades nos pertenecen por derecho propio.

Consciencia personalidad y ego

Vamos a repasar un poco estos tres conceptos, pues en esta materia se tiende a confundir algunos términos.

La consciencia o esencia, es la parte divinal que llevamos dentro, la consciencia es el verdadero ser. Aun estando dormida, la semilla de la esencia contiene todo el potencial para convertirnos en verdaderos Dioses, esa semilla necesita de unos cuidados para germinar y convertirse en árbol de buenos frutos. La consciencia es inmortal, no tiene ni principio ni fin, es la emanación o chispa divina que todos llevamos dentro.

La personalidad por su parte es el vehículo de manifestación del ego, sin ella el yo no podría manifestarse. La personalidad la creamos en base a unas enseñanzas y creencias de nosotros mismos y de lo que nos rodea, ya sean estas, auto impuestas o enseñadas desde la niñez.

El ego es el conjunto de creencias que guardamos en el subconsciente y se manifiestan a través de pensamientos o emociones. Al permanecer en un estado de sueño, el ego genera constantemente archivos de todo aquello que experimentamos, ya sean estos de dolor, placer, creencias, etc. Por su naturaleza, el ego siente miedo de todo aquello que le produce dolor y se apega a las cosas que producen placer, sólo sabe vivir en la dualidad, en la horizontal. La horizontal tiene dos puntos, pasado y futuro, por el contrario, la consciencia sólo puede existir en la vertical, ósea, en el momento presente. El dolor y el placer se encuentra registrados en la memoria según nuestras experiencias pasadas, imposibilitándonos de esta manera de experimentar lo nuevo. Jesús dijo a Nicodemo: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”.

¿Qué es eso de despertar la consciencia y para qué lo necesito en mi vida?

Despertar consciencia es tener claridad mental, para ello necesitamos ausencia de pensamientos. Cuando despertamos podemos ver las cosas con claridad, tal y como son. Existen diferentes etapas en el despertar de la consciencia, que van desde pequeños destellos que enriquecen nuestra vida, proporcionándonos paz, felicidad y comprensión, hasta estados de iluminación que van más allá del espacio y del tiempo. Despertar significa poner luz donde antes había oscuridad, conocerse en todos los niveles del pensamiento, emociones, cuerpo físico y espíritu. Cuando despertamos, lo primero que se descubre es que uno no es el que creía ser, la identidad etiquetada con un nombre, una personalidad, una profesión, unos conceptos,.. Esa entidad programada desde la niñez, moldeada para ser encasillada dentro de la sociedad antagónica en la que vivimos. Pero el ego, el causante de todos los problemas de la persona y que ignora esto, no quiere morir, hay resistencia a dejar de ser lo que es, por lo tanto el yo siente miedo a dejar de existir, pues cree firme y erróneamente que todo ese conjunto de valores contradictorios lo representa, se siente uno, separado y se ve como el centro de su universo.